Una de las sagas qué más revuelo ha causado en algo más de una década cuando una de sus nuevas novelas salía a la luz ha sido el aprendiz de mago más famoso de los últimos tiempos: Harry Potter. Las novelas de Harry Potter escritas por la británica J.K.Rowling supusieron un autentico boom de la fantasía. Hay que decir también que este boom editorial vino acompañado por sus adaptaciones cinematográficas que acercaron las novelas al gran público, muchos de ellos desconocedores del universo Potter. Esto hizo que la gente que habían visto las películas se interesase por el Harry de celulosa.
Sí rastreamos el rastro de Harry Potter y su periplo para ser publicado nos encontramos que al principio nadie apostaba por la novela y mucho menos en su autora, nadie creía que la historia de un mago huérfano tuviese posibilidad de ser rentable o tuviera un éxito razonable. Y aunque al final una editorial se fijo en el manuscrito y en su autora tuvo que ocultar su nombre porque le dijeron que una mujer nunca podría alcanzar éxito con una novela de aventuras para jóvenes, por decirlo de alguna forma, y la obligaron prácticamente a usar sólo sus iniciales J.K Rowling. Y hoy en día estamos ante uno de los éxitos de la década pasada sin precedentes qué hicieron que su autora tuviera una montaña de facturas, sin empleo estable y madre soltera a en pocos años (unos 5) se convirtiese en una de las mujeres más ricas de Gran Bretaña.
Aunque la historia en un principio se vendía con el calificativo de infantil/juvenil con el paso del tiempo y la evolución de los personajes las novelas se hicieron su propio mercado en “los adultos”. Unas tramas que cada vez se complican más y relaciones entre personajes se entre mezclan complicándose. Y es que cuando una historia es realmente buena y evoluciona desde el principio hasta el final (con los altibajos comprensibles en este tipo de novelas) no entiende de barreras de edades y es qué hay historias que están pensadas para que lo lean gente de 7 a 100 años.
A estas alturas la historia de Harry Potter es bastante conocidilla pero me permitiré en darla un pequeño repaso a esta obra que ya se a convertido en un clásico de la literatura "juvenil".
Harry Potter es un huérfano que vive con sus tíos, los Dursleys que le tratan mal, demasiado mal para lo que un niño se merece, le obligan a llevar las viejas ropas de su primo, culpándole de todo lo extraño que pase alrededor de su sobrino. Hasta qué un vendito día, llega una extraña carta de un tal “Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería”, sin poder ver el contenido de la misma. Al principio sus tíos se alarman, y aunque tratan por todos los medios de apartarle de las cartas, la noche del cumpleaños de Harry aparece Hagrid, el guardabosque de Hogwarts le comunica que no solo sus padres murieron en un accidente de tráfico, sino que murieron a manos de Lord Voldemort uno de los magos más poderosos de todos los tiempos. Y es que Harry Potter es un mago. Ya en Hogwarts el aprendiz de mago descubrirá a lo largo de los cursos que se sucede la verdad sobre por qué Voldemort quiso matar a sus padres y a Harry. Entre medias descubriremos personajes y en algunas ocasiones veremos su evolución personal a lo largo de la saga.
Hablando ahora respecto a qué supuso para mí como lector esta novela, ni que decir que soy un fanático de la saga. Para mi supuso la afición por la lectura y también un hueco dónde poder meter mi cabeza durante mi época de Instituto. Sentí que me podía hundir por unas horas en un mundo diferente al que me rodeaba. También decir que gracias a las obras de otro genio de las letras J.RR Tolkien y de Harry Potter me dio por hacer reseñas y escribir relatos (mis primeras reseñas fueron en el instituto y qué decir que fueron sobre las obras de Tolkien y la saga Harry Potter). Así pues yo crecí como lector con cada obra que se publicaba de esta saga e incluso hoy en día suelo leerme trozos de los libros cuando no tengo nada que leer en casa o no puedo pegar ojo por la noche.






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